YunJae Sarang

YunJae Sarang
amor yunjae

martes, 20 de marzo de 2012

AMOR EN TIEMPOS DE GUERRA CAP 2


CAP II:
-ChangMin, ¿estás bien? ¿Qué te ocurre?
-E-estoy bien… Jae… No te preocupes… Te protegeré de lo que sea…
-ChangMin, lo siento tanto.
Y la pareja permaneció junta durante todo el camino. A su pase el camión de prisioneros recogía la miseria humana. Judíos, gitanos, homosexuales, opositores al gobierno. Todos ellos serían parte del genocidio de la “Nueva Alemania”.
Una joven mujer con la estrella de David entró llorando al camión. Llevaba en sus brazos a un pequeño de tan solo 2 años. Y además, para su gran desgracia, estaba encinta. Los oficiales la trataron como si de un animal se tratase. La golpearon en el vientre abultado para que suba al carro, la mujer ponía toda la resistencia posible. Sin embargo un oficial amenazó con matarla y a su hijo también. A la pobre mujer no le quedó más que implorar clemencia. Pero aún así los oficiales obligaron a la joven a subir, para llevarla al infierno terrenal.
-Jóvenes, ¿qué será de nosotros? ¿Nos van a llevar a los campos? ¡¿Por qué?! –lloraba la mujer- ¡Matarán a mi hijo! ¡Me matarán y con eso matarán al pequeño que está dentro de mí!
-Señora… esto es horrible. No sabía que las cosas eran tan duras… -dijo JaeJoong con pesar.
-Y ustedes, ¿por qué están aquí? No les veo ninguna estrella.
-Lo único malo que hemos hecho es amarnos. Sé que la sociedad condena a  personas como nosotros. Pero nunca pensamos que sería tan cruel –respondió ChangMIn.
-¡¿Pero qué te han hecho?! ¡Estás muy pálido!
Al oír esto, JaeJoong se asustó. Sabía, por el rostro preocupado y atemorizado de la señora, que algo no iba nada bien con su novio.
-Los oficiales me golpearon –fue lo único que pudo responder ChangMin-. Quise impedir que nos subieran aquí y termine con una patada en el estómago.
-¡Ay no! ¡Eso es muy malo! ¡Puedes tener una hemorragia interna!
Y lo que tanto temía JaeJoong se iba confirmando. Su amado, aquel con quien había compartido grandes e inolvidables momentos, se estaba muriendo.
-¡NO! ¡BAJENNOS DE AQUÏ! ¡MI COMPAÑERO ESTÁ GRAVE!-el joven gritó con todas sus fuerzas, desesperado. No quería que algo malo le ocurriera a su gran amor. Sintió unas ganas tremendas de maldecir al mundo, a Dios, a sus padres.
-JaeJoong por favor no grites más… Pueden bajarte del carro y fusilarte con toda calma… Aquí no somos nada más que prisioneros y debemos saber qué hacer y qué no hacer si queremos vivir.
-ChangMin…-lloró el joven- Lo siento tanto… Moriremos por mi culpa… Si esta noche te hubieras quedado a dormir en la casa de tus padres, nada de esto hubiese pasado. Yo tengo la culpa por pedirte que te quedaras.
-Jae… No digas que moriremos. Afronta todo lo que venga con la cabeza en alto. Haz todo lo posible por sobrevivir a este tormento.
-Nunca nos separaremos, ¿verdad?
-Nunca JaeJoong… Nunca…

FIN CAP II

sábado, 11 de febrero de 2012

AMOR EN TIEMPOS DE GUERRA CAP III


CAP III:

Ya había transcurrido media hora en aquel carro. ChangMin seguía adolorido. Y JaeJoong a su lado mirándolo con preocupación.
En el trayecto iban subiendo más prisioneros. Toda esa gente sería luego víctima de aquel genocidio.
-ChagMin, ¿estás bien? –dijo JaeJoong viendo a su compañero dormir.
-Jae.. sí estoy bien… Descansa... –respondió ChangMin medio dormido.
-ChangMin…
Y la caravana de la muerte llegó a un lugar a las afueras de Berlín. JaeJoong vió por una pequeña ventana rieles de tren… Sabía lo que les esperaba…
-¡Bajen! –ordenó un oficial
Y empezó la lenta marcha a los confines del infierno.
De pronto se oyó un grito… Era la mujer embarazada quien rogaba por que la dejen libre. El niño que llevaba en sus brazos lloraba. La mujer gritaba clemencia y se aferraba a las barandas del carro… En eso un oficial subió, le sonrió tiernamente.
Se oyó un disparo y todos voltearon asustados. La mujer yacía en el suelo con un agujero sangrante en la frente… El niño lloraba más fuerte.
-¡Cállate! –y el niño cayó al piso en las mismas condiciones que su madre.
-¡Avancen! –ChagMin avanzó al oír el grito del oficial.
JaeJong se quedó ahí parado, observando al soldado.
Y sus miradas se encontraron… Y JaeJoong vio en esas pupilas marrones una maldad temible, pero también demasiada soledad…
El oficial se dirigió hacia él. El joven se paralizó.
-Avanza- dijo con total tranquilidad.
ChangMin jaló a su compañero y lo bajó del carro.
Una vez abajo la pareja vio una multitud que era obligada a subir a los vagones. Vagones que llevaban carga de miseria humana. Los pastores alemanes, la raza de perro que miraba a la multitud mostrando sus fauces, esperando a que sus dueños les soltaran las cadenas para ir a destrozar la frágil carne humana.
Y en eso los dos enamorados fueron mezclados con la multitud y obligados a subir en los vagones como si fueran mercancía, objetos sin vida, trozos de carne.
JaeJoong subió primero, empujado por la multitud que deseaba ir con sus parientes.
-¡ChangMin! ¡ChangMin! ¡Sube! –dijo el joven extendiéndole la mano a su compañero.
ChangMin subió inmediatamente, haciendo un gran esfuerzo.
Y las puertas fueron cerradas por los soldados.
Adentro era oscuro, La gente intentaba acomodarse como sea para hacer el viaje algo más llevadero. Una mujer lloraba en una esquina. Su joven hijo la había defendido y los oficiales con toda la calma le dispararon, dejando la carne abierta.
ChangMin logró sentarse y a su lado estaba Jae… aquel muchachito de mirada traviesa que había conocido en el parque.
-JaeJoong –susurró ChangMin. ¿estás bien?
-ChangMin… Yo… lo siento mucho…
-Duerme ¿sí? Acomódate y duerme..
JaeJoong se acomodó y poco a poco su mente viajó a aquel día que conoció al muchacho que estaba sentado a su costado. Recordó en sueños, la primera mirada traviesa que le dedicó al chico de gorra azul. Y cómo sus hermanas lo dejaron por ir a ver un vestido. Y  cómo el chico se acercó a él y comenzaron a hablar. Hablaron mucho y sus pasos les llevaron a un café y ahí siguieron hablando como dos buenos amigos. Y luego, al darse cuenta de que ya era noche, cómo él acompañó a JaeJoong hacia su casa… Con la excusa de que “Un ser tan bello no debe andar a estas horas solo”.
-ChangMin… te amo –susurró JaeJoong en sueños.
-Yo también Jae…
Pero ChangMin cada vez estaba peor… Sentía un dolor punzante en su estómago y sabía que no duraría mucho en ese lugar. El se iría y escaparía, mientras JaeJoong tendría que sobrevivir… Era injusto… Daría lo que fuera por vivir al lado Jae, para ayudarlo a no quebrarse, a no llorar y a sobrevivir.
FIN CAP III

lunes, 16 de enero de 2012

MARCAS DE DESAMOR CAP II


CAP ii
POV JAE
Me despierto de mi profundo sueño, producto del somnífero q me han inyectado los enfermeros... No sé q me pasó, reaccioné violentamente…
Veo a mi alrededor, estoy seguro… Ya no estoy en ese sótano donde pasaron cosas terribles y que nunca olvidaré…Ahora estoy en un hospital psiquiátrico y con razón. Lo reconozco.  Esos 15 años han calado en mí.
Veo q hora es.. Las 2 de la tarde… Es hora del almuerzo… No quiero salir de mi habitación. Tengo miedo de encontrarme con él… Pero sé que no me traerán el almuerzo hasta mi puerta así me levanto de mi cama y me dispongo a salir… Caigo en cuenta de que una de las reglas de este lugar es no salir del cuarto en pijama, hay que cambiarse al menos para poder ir a comer..
Voy a mi ropero, donde hay un montón de ropa de marca nueva… No quiero verme “guapo”. Esa belleza que porto me ha traído solo desgracias… Cojo lo que sea y me comienzo a desvestir, mientras veo las horribles cicatrices en mi cuerpo… Mis padres quieren operarme para borrar esas marcas…
Una vez cambiado, voy al baño a lavarme la cara. No sé cuántos días tengo sin bañarme. Pero el baño me atormenta. Él siempre aprovechaba mi baño para ultrajarme… Al menos me lavo la cara.
Salgo de mi habitación rumbo al comedor… Por ahí veo a algunos paciente hablando consigo mismo, otro montón más están contando su “experiencia” en otro planeta y muchos otros planean un atentado contra los Estados Unidos.
Es la primera vez que salgo de mi cuarto… Ya estoy acá cinco días… Llego por fin al comedor y me  doy con la sorpresa que parece un restaurante eso me gusta.. Los pacientes van y vienen con sus bandejas de comida y unas pastillas en un recipiente. Me encamino hacia donde está la comida. Doy mi nombre a la recepcionista y ella lo confirma fijándose en los datos del hospital… Conversa con las cocineras para indicarles q puedo comer de todo… Me da un azafate y comienzo a caminar viendo los alimentos que están expuestos.. . Escojo algunos platos y voy nuevamente donde la recepcionista para que confirme si estoy comiendo bien. Apunta todo lo que escogí en mi historia clínica y me da un vasito con pastillas..
Doy una ligera mirada al lugar para ver donde sentarme. Por suerte hay una mesa vacía. Voy allí y comienzo a comer. Doy un primer bocado a un budín que me he servido.. Es para mí un manjar del cielo… Por años no comí nada más que pan seco y agua sucia… Lo como rápidamente, atorándome muy seguido. Pero no me importa. La comida está deliciosa…
-Hola, ¿eres como yo? –me pregunta alguien.
Levanto mi vista y veo a un muchacho muy delgado.. Su apariencia da miedo, pareciera de cristal por lo delgado que está. Sin embargo tiene una sonrisa llena de carisma.
-¿Eres… anoréxico? –le pregunto.
-Ajam - me responde con toda la normalidad del mundo, esbozando una tierna sonrisa- ¿tú también cierto?
-No, yo no lo soy.
-Ahh. Lo decía por la manera como te embutes los alimentos. A simple vista pareces uno más del clan.
-Por qué como así no te incumbe, niño.
-Dime Junsu. Ese es mi nombre. ¿Tú eres JaeJoong, cierto? Al que trajeron hace cinco días… Aquí los chismes corren rápido.
-Ahhh –solo digo eso.
-Y te ha tocado Yunho, qué suerte la tuya. Muchos y muchas quisiéramos que nos toque él como doctor. Yunho es guapo, ¿cierto Jae?
-ujum
En eso viene un hombre a buscar a Junsu. Es un enfermero. Lo reconozco por su traje blanco.
-Junsu, es hora de tu baño –dice el enfermero.
-¡Ash! Yoochun, justo estaba haciendo un nuevo amigo.
-Lo podrás seguir viendo, él no se escapará de aquí Junsu.
-Bueno, está bien. Hasta luego JaeJoong.
El chico me deja, junto con el enfermero Yoochun. Me pregunto por qué Yoochun tiene que avisarle sobre su baño.
Sigo comiendo con más tranquilidad ahora. Es agradable estar solo en esta mesa..
-¿JaeJoong? Vaya, al fin saliste de tu cuarto.
Volteo. Ahí está mi doctor, el joven y guapo doctor Yunho. Es cierto, es guapo.
-Doctor, buenos días.
-Buenos días JaeJoong. Hoy te levantaste con buen humor.
-Sí… Esto… disculpe mi reacción del otro día, doctor Jung,
-No te preocupes, Jae… Te comprendo y te perdono… He venido a verificar si te tomaste tus pastillas –revisa el vaso-. Anda toma, ¿si?
Me lo dice con sonrisa tierna, por lo que acepto y me las tomo. Yunho me aplaude cuando termino de tomar todas. Me sonrojo un poco por sus aplausos. Verlo con esa cara de felicidad, me hace sentir avergonzado.
-¡bien hecho Jae! Eso merece un premio… ¡un chocolate!
Tomo la barra de chocolate que me ofrece YUnho. Le agradezco.
-¡Auch, Jae! ¿Hace cuánto que no te bañas, eh?
Me asusto mucho, Tanto así que Yunho logra ver el susto en mi rostro.  
-Jae.. no te preocupes… Cuando te sientas preparado te bañas ¿ok? Mientras tanto llamare a una enfermera para que haga un baño de esponja. Ella es muy buena. Te va a cuidar mucho.
Asiento la cabeza.

FIN CAP II

amor en tiempos de guerra


CAP I:

En la oscuridad de la noche se oyen fuertes pasos... La cacería contra los homosexuales ha empezado... Hitler, el Furher de la Nueva Alemania, ha ordenado que todos aquellos que "comentan actos anti natura" sean llevados a los campos de trabajo...
JaeJoong, se despierta sobresaltado, al escuchar fuertes golpes en la puerta de su departamento y zarandea al muchacho que duerme a su costado
-ChangMin, despierta...
En eso, un fuerte ruido lo aterro. Sabe que la Gestapo, la policia secreta, ha irrumpido en su departamento.... Solo un milagro puede salvar a los dos jóvenes de ser llevados a los campos de trabajo...
Tres oficiales irrumpieron en su habitación. Miraban a la pareja de novios con repugnancia y odio.
-¡Homosexuales de mierda! ¡Ya verán lo que les espera! –bramó un oficial de ojos azules y cabellos rubios- ¡Y encima asiáticos! ¡Deberían estar agradecidos con Alemania de permitirles vivir aquí! ¡Pero cómo nos agradecen! ¡Teniendo relaciones prohibidas!
-¡Callate! –gritó ChangMIn furioso
Y todo pasó muy rápido. El oficial que los insultaba golpeo fuertemente a ChangMIn en el estómago. El joven cayó al suelo adolorido.
-ChangMin… ¿estás bien? –dijo JaeJOong ayudándolo a reincorporarse- ¡¿Qué les pasa?! ¡¿Acaso no podemos amarnos?! ¡Déjennos en paz!

Y JaeJoong fue arrojado al piso frente a ChangMin quien sólo pudo gritar, mas no levantarse a luchar contra esos soldados. Su estómago aun sentía dolor.
-¡Llévenselos! –ordenó un oficial.
ChangMin se incorporó lentamente. Pero JaeJoong no se movió. El pobre estaba aterrado. Sabía que ahora su vida sería un infierno.
Al ver que el chico no se movía. El oficial le jaló los cabellos y lo obligó a pararse. JaeJoong gritó de dolor.
-¡Párate! ¡Ja, sufrirás más en los campos de trabajo!
-¡No! ¡Por favor! ¡No nos lleven ahí! ¡Les pido piedad!
-¡Antes de haberte acostado con éste debiste de haber pensado en eso! ¡Llévenselos!
Los oficiales escoltaron a los jóvenes hasta la salida de su departamento. Todos los vecinos habían salido a ver el espectáculo. Algunos miraban contentos a la pareja. Nadie en ese edificio los quería y JaeJoong no entendía por qué. ¿Sólo por amar a un muchacho? ¿Sólo porque la sociedad consideraba este amor como malo? Estaba seguro que muchos de ellos habían informado a la Gestapo sobre sus “ilícitos actos”.
ChangMin seguía adolorido, lo que preocupó a JaeJoong. ¿Tan fuerte habían golpeado a su amor? ¿Qué tal si ChangMIn tenía una hemorragia interna producto del golpe? A esos animales no les importaba si ChangMin, aquel muchacho que le robó el corazón, estaba muriendo lentamente.
Hicieron la marcha hacia la salida en completo silencio. Les subieron a un carro que en la parte trasera estaban todas las víctimas de aquel horrible atentado.Y el carro marchó hacia los confines del infierno.
 FIN CAP I

sábado, 14 de enero de 2012

MARCAS DE DESAMOR


MARCAS DE DESAMOR
Cap. I
La fría habitación de un hospital albergaba a un muchacho de hermosa tez nívea y labios color rosa. El joven estaba sentada en su cama, mirando el paisaje que le ofrecia la vista de su ventana. L joven tenía vendas por todo su cuerpo, las cuales escondían horrendas cicatrices producto de 15 años encerrado.
JaeJoong había sido violado constantemente  por un secuestrador que lo tuvo cautivo durante 15 años, 15 largos años en los que no vio la puesta del sol ni el cielo azul de Seúl…
El toque de la puerta, lo devolvió a su realidad.
-Adelante.
-Hola Jae, ¿Cómo te sientes hoy dia?
-Umma… Yo… Estoy bien…
-Jae, mi amor, no quiero que nos mientas… Tu padre, tus hermanas y yo sabemos lo duro que es esto..
-Umma, estoy bien….No sé por qué me han traido a este hospital psiquiátrico… Yo no estoy loco..
-Lo sé, mi hijito. Pero el juez decidio eso..
-Y dime… ya decidieron quien va a ser mi psiquiatra?
-Exacto.. más bien ahorita mismo llega.

POV YUNHO:
NO logro entender por qué el director de este hospital me ordenó que sea yo el doctor del joven Kim… No cuento con mucha experiencia… Recién me he graduado de la carrera… NO me creo para nada apto para poder enfrentar este dificl caso..
Revisando la historia del joven Kim, deduje que el chico sí debería tener algún tipo de trauma por lo que dicen los exámenes psicológicos. No digo que Kim este loco.
El caso se remonta a 15 años.. Me acuerdo perfectamente que en ese tiempo todos hablaban de ese caso.. Mi infancia estuvo marcada por adivinanzas, juegos de detectives y todo tipo de acertijo que se relacionaban con el caso… Por dos años, la gente se mantuvo atenta a lo que sucedía con la desaparición del niño JaeJoong. Pero luego de ese periodo, la gente se olvido. Todos aseguraban que el niño ya estaba muerto, que nunca lo iban a encontrar. Incluso su familia hizo su sepelio sin cuerpo…
La familia Kim es millonaria.. En esos tiempos gastaron casi toda su fortuna en la búsqueda de su pequeño hijo. El señor Kim es un famoso esciritor, por lo que la inmensa cantidad de dinero se recupero con un libro relacionado a la búsqueda de su hijo. “la espera” fue unos de los libros mas vendidos en Asia.
Sakgo de mis pensamientos, me despeino con la mano, en señal de ansiedad. No sé como voy a enfrentar este tan duro caso…  Salgo de mi despacho, recorriendo los pasillos , por ahí recibo muchos saludos.. Entro a la sección donde están las habitaciones de los pacientes. Busco el numero 9095… LO encuentro.. Antes de girar la manija, puse mi mejor cara, a pesar del nerviosismo que sentía…
Una mujer me saluda ocn una reverencia. La imito. Doy una mirada a la habitación . Veo aun joven sentado en su cama mirando la ventana y el pasiaje que se proyectaba en ella.
-Buenos días señora Kim. Soy Jung YUnho, el doctor de su hijo.
-Ah, mucho gusto doctor Jung. Jae saluda al doctor, querido.
El joven voltea su rostro. DE pronto siento como si todo se hubiera venido patas arriba… Su tez blanca, sus labios rojos y carnosos, sus mejillas con aquellos curitas dándole un aspecto tierno… Me impacta su belleza.
El joven se queda callado ante la sugerencia de su madre de saludarme.
-Hola JaeJoong, Soy Yunho, tu doctor pero mpas q eso soy tu amigo, ¿esta bien? –le ofrezo mi mano para que la estruja con la suya en señal de saludo. No hace nada, SE queda mirando de forma desconfiada mi mano extendida en el aire.
-Perdone, doctor. Pero entienda a mi hijo
-No se preocupe señora. Comprendo perfectamente. Quisiera saber cual es el comportamiento de su hijo en estos días.
-Bueno, como poco. No habla mucho, por no decir casi nada. SE queda sentado viendo la ventana…
-¿Ha estado violento?
-No doctor, para nada.
-Eso es un buen síntoma.
Volteo a ver a JaeJoong, sigue con la mirada perdida en el obejto de vidrio. NO puedo negar que es hermoso… Su belleza me intriga en demasia…
-Jae, ¿sabias que eres muy guapo? Con ese rostro no te será difícil conseguir a una chica…
Gira su rostro de inmediato dándome una mirada de terror…
-¡Aléjate de mí! –grita desesperado.
-Jae Jae, tranquilízate.. –dice su madre.
-¡vete de aquí!-sigue gritándome y comienza a romper los  adornos…
En eso entran los enfermeros con una jeringa cuyo contenido es un potente somnífero…. Veo como forcejean con JaeJoong.. El pobre chico no hace nada más que desesperarse más y gritar más fuerte y forcejear con una intensidad terrible.. Su madre llora ante tal espectáculo…
-¡NO PORFAVOR! ¡NO ME HAGAS ESTO, SUNGHAE!
Grita el nombre de su violador y se pone más violento.. Sé lo que le pasa.. Está confundiendo la actitud de los enfermeros con la conducta agresiva de su violador… El chico hace todo lo posible por impedir que le inyecten la sustancia.. Lo cual me hace ver algo… Al final un enfermero le logra inyectar y el muchacho grita desesperadamente… Para luego ir callando ese grito mientras caía en un sueño profundo…  Los enfermeros lo levantaron del suelo y lo echaron su cama, secándole las lágrimas, arreglándole su cabello despeinado y curándole algunas heridas producto del forcejeo…
Su madre llora. Los enfermeros se van sin antes pedirle disculpas a aquella desconsolada madre…
-Doctor, ¿por qué le tuvo que pasar esto a mi hijo? ¿Qué hice mal para que Jae se mereciera tanto sufrimiento?- me dijo entre sollozos.
-Señora no se preocupe. Yo cuidare de JaeJoong. Perdóneme por haber sido tan irreflexivo. Prometo que desde ahora evitaré ser tan  imprudente.
-No se preocupe doctor.. Yo sé que usted quiere que mi Jae se cure.
-Así es. Y lo lograremos.

FIN DE CAP. I